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    Mantenimiento preventivo del vehículo: qué revisar en cada kilometraje

    El mantenimiento preventivo es el que evita la grúa. Esta es la lista de qué toca revisar en cada etapa de kilometraje y qué chequeos deberías hacer tú mismo cada mes.

    Mantenimiento8 min de lectura

    Preventivo frente a correctivo: por qué importa la diferencia

    El mantenimiento correctivo es el que haces cuando algo ya falló: la correa se rompió, el motor se recalentó, la pastilla se comió el disco. El preventivo es el que haces antes, siguiendo un plan.

    La diferencia se nota en el bolsillo. Sustituir una correa de tiempo a tiempo cuesta una fracción de lo que cuesta reparar un motor cuando esa correa se corta en marcha. El preventivo también te da algo menos obvio: previsibilidad. Sabes qué gasto viene y cuándo.

    Cada mes (o antes de un viaje largo)

    • Presión de los cuatro cauchos y del repuesto, en frío.
    • Nivel de aceite del motor con el carro en plano.
    • Nivel de refrigerante en el depósito de expansión, con el motor frío.
    • Nivel de líquido de frenos y de agua del limpiaparabrisas.
    • Luces: bajas, altas, freno, cruce y retroceso.
    • Estado visual de los cauchos: cortes, deformaciones y profundidad de labrado.

    Cada 5.000 a 10.000 km

    • Cambio de aceite y filtro de aceite, según el tipo de aceite que uses.
    • Filtro de aire del motor: inspección y limpieza, o cambio si está saturado.
    • Rotación de cauchos para igualar el desgaste.
    • Revisión de pastillas de freno y nivel de desgaste de los discos.
    • Revisión de niveles generales y de fugas debajo del vehículo.

    Cada 20.000 km

    • Filtro de combustible.
    • Filtro de aire acondicionado o antipolen.
    • Alineación y balanceo.
    • Revisión de amortiguadores, rótulas y terminales de dirección.
    • Revisión de la batería: bornes, sujeción y estado de carga.

    Cada 40.000 a 60.000 km

    La correa o cadena de tiempo merece mención aparte: su intervalo depende del motor y puede ir de 60.000 a más de 150.000 km. Es el componente donde menos conviene improvisar, porque la falla suele ser catastrófica.

    • Bujías (el intervalo varía mucho según sean de cobre, platino o iridio).
    • Líquido de frenos: es higroscópico, absorbe humedad y pierde punto de ebullición.
    • Refrigerante del motor.
    • Correas de accesorios y tensores.
    • Aceite de la caja de cambios, según especificación del fabricante.

    Lo que casi nadie anota y después hace falta

    Un plan de mantenimiento solo sirve si sabes en qué punto del plan estás. Eso exige registrar tres cosas por cada servicio: la fecha, el kilometraje y qué se hizo exactamente, con qué repuesto.

    Cuando ese registro existe, cualquier taller puede retomar el hilo sin tener que adivinar, y tú dejas de pagar dos veces por revisiones que ya habías hecho.

    Preguntas frecuentes

    ¿El plan de mantenimiento es igual para todos los carros?
    No. Los intervalos cambian según marca, modelo, tipo de motor y año. Esta guía sirve como referencia general; el manual del fabricante siempre tiene la última palabra.
    ¿Qué pasa si me salto una revisión?
    Una revisión saltada rara vez causa una falla inmediata, pero acumula desgaste que después se paga junto. Además, muchas garantías de fábrica exigen mantenimiento al día y documentado.
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    Del consejo a la práctica

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